Cómo suele aparecer Libra
El equinoccio de septiembre, cuando el día y la noche duran casi lo mismo, marca el comienzo de Libra. Es aire cardinal, que mueve las cosas contando con los demás: propone, media, tiende puentes. Comparte regente con Tauro: Venus, que aquí se ocupa menos de los sentidos y más del trato, de la belleza y de la equidad. Y es el único signo cuyo símbolo es un objeto, la balanza.
Libra marcado en una carta suele dar mano izquierda. Tiende a ver los dos lados de una discusión antes de tomar partido, y en la comida de Navidad a menudo le toca poner paz. Le importa que las cosas sean justas y también que queden bonitas, desde la mesa puesta hasta el tono de un mensaje. Casi todo lo piensa contando con alguien más.
Decidir se le hace un mundo, sobre todo si alguien puede salir perdiendo. Evita el conflicto, a veces en su propio perjuicio, y puede acabar diciendo que sí a lo que no quería. Le viene bien decir lo que piensa aunque no guste a todos y ponerse un plazo para elegir: discrepar también forma parte de estar cerca.