Cómo suele aparecer Cáncer
Cáncer empieza con el solsticio de junio y es el signo cardinal de agua. Es un agua que pone las cosas en marcha desde el afecto, y lo que arranca suele ser un hogar, una mesa a la que volver. La Luna, que lo rige, le trae la memoria, los vaivenes de ánimo y la necesidad de alimentar a otros y de dejarse alimentar. Su símbolo, el cangrejo, es duro por fuera y blando por dentro.
Cáncer, cuando pesa en una carta, nota el ambiente de una habitación nada más entrar. Se acuerda del cumpleaños de todo el mundo, de quién no come cebolla, de lo que se dijo hace diez años, para bien y para mal. Protege a los suyos con uñas y dientes y tiene el don de hacer que una visita deje de serlo a los cinco minutos.
Suele tomárselo todo a pecho. Tiende a recogerse en el caparazón en vez de decir qué le ha dolido, y puede atender a todo el mundo y ponerse en último lugar. Le ayuda poner en palabras lo que necesita y dejar que, por una vez, sean otros quienes le preparen la cena.